EVAP. 3

TEMA:
TRATAMIENTO TÉRMICO




OBJETIVOS:
·         - Identificar las leyes y los conceptos del tratamiento térmico.
·           - Comprender los tipos de tratamiento térmico.
·           - Dar a conocer al alumnado las propiedades mecánicas.
·           - Una investigación profunda acerca de la termodinámica y sus ramas.

MARCO TEÓRICO:
Se conoce como tratamiento térmico al proceso al que se someten los metales u otros tipos de materiales sólidos como polímeros con el fin de mejorar sus propiedades mecánicas, especialmente la dureza, la resistencia y la elasticidad.
Los materiales a los que se aplica tratamiento térmico son, básicamente, el acero y la fundición, formados por hierro y carbono.
También se aplican tratamientos térmicos diversos a los sólidos cerámicos.

Propiedades mecánicas
Las características mecánicas de un material dependen tanto de su composición química como de la estructura cristalina que tenga. Los tratamientos térmicos modifican esa estructura cristalina sin alterar la composición química, dando a los materiales unas características mecánicas concretas, mediante un proceso de calentamientos y enfriamientos sucesivos hasta conseguir la estructura cristalina deseada.
Entre estas características están:
Resistencia al desgaste: Es la resistencia que ofrece un material a dejarse erosionar cuando está en contacto de fricción con otro material.
Tenacidad: Es la capacidad que tiene un material de absorber energía sin producir fisuras (resistencia al impacto).
Maquinabilidad: Es la facilidad que posee un material de permitir el proceso de mecanizado por arranque de viruta.
Dureza: Es la resistencia que ofrece un material para dejarse penetrar. Se mide en unidades BRINELL (HB), unidades ROCKWEL C (HRC), VICKERS (HV), etc. Dureza mediante la prueba del mismo nombre. También puede ser definido como la capacidad de un material de no ser rayado.

Mejora de las propiedades a través del tratamiento térmico
Las propiedades mecánicas de las aleaciones de un mismo metal, y en particular de los aceros, reside en la composición química de la aleación que los forma y el tipo de tratamiento térmico a los que se les somete. Los tratamientos térmicos modifican la estructura cristalina que forman a los aceros sin variar la composición química de los mismos.
Esta propiedad de tener diferentes estructuras de grano con la misma composición química se llama alotropía y es la que justifica los tratamientos térmicos. Técnicamente el poliformismo es la capacidad de algunos materiales de presentar distintas estructuras cristalinas, con una única composición química, el diamante y el grafito son polimorfismos del carbono. La α-ferrita, la austenita y la δ-ferrita son polimorfismos del hierro. Esta propiedad en un elemento químico puro se denomina alotropía.
 
Por lo tanto las diferentes estructuras de grano pueden ser modificadas, obteniendo así aceros con nuevas propiedades mecánicas, pero siempre manteniendo la composición química. Estas propiedades varían de acuerdo al tratamiento que se le dé al acero dependiendo de la temperatura hasta la cual se lo caliente y de cómo se enfría el mismo. La forma que tendrá el grano y el micro constituyentes que compondrán al acero, sabiendo la composición química del mismo (esto es porcentaje de Carbono y Hierro (Fe3)) y la temperatura a la que se encuentra, se puede ver en el Diagrama Hierro Carbono.
A continuación se adjunta a modo de ejemplo una figura que muestra como varía el grano a medida que el acero es calentado y luego enfriado. Los micros constituyentes a los que antes se hizo referencia en este caso son la Perlita, la Austenita y la Ferrita.
En la figura que se adjunta a continuación se puede ver con mayor claridad como varía el grano del latón de acuerdo a la variación de temperatura en un tratamiento térmico.


FÓRMULA DE TEMPERATURA TÉRMICA
T = (H-G)/C
Dónde:
·        H= Entalpia
·        G= Energía libre

·        C= Calor

Propiedades mecánicas del acero
El acero es una aleación de hierro y carbono que contiene otros elementos de aleación, los cuales le confieren propiedades mecánicas específicas para su utilización en la industria metalmecánica.
Los otros principales elementos de composición son el cromo, wolframio, manganeso, níquel, vanadio, cobalto, molibdeno, cobre, azufre y fósforo. A estos elementos químicos que forman parte del acero se les llama componentes, y a las distintas estructuras cristalinas o combinación de
ellas constituyentes.
Los elementos constituyentes, según su porcentaje, ofrecen características específicas para determinadas aplicaciones, como herramientas, cuchillas, soportes, etcétera. La diferencia entre los diversos aceros, tal como se ha dicho depende tanto de la composición química de la aleación de los mismos, como del tipo de tratamiento térmico.

Tratamientos térmicos del acero
El tratamiento térmico en el material es uno de los pasos fundamentales para que pueda alcanzar las propiedades mecánicas para las cuales está creado. Este tipo de procesos consisten en el calentamiento y enfriamiento de un metal en su estado sólido para cambiar sus propiedades físicas. Con el tratamiento térmico adecuado se pueden reducir los esfuerzos internos, el tamaño del grano, incrementar la tenacidad o producir una superficie dura con un interior dúctil. La clave de los tratamientos térmicos consiste en las reacciones que se producen en el material, tanto en los aceros como en las aleaciones no férreas, y ocurren durante el proceso de calentamiento y enfriamiento de las piezas, con unas pautas o tiempos establecidos.
Para conocer a que temperatura debe elevarse el metal para que se reciba un tratamiento térmico es recomendable contar con los diagramas de cambio de fases como el del hierro. En este tipo de diagramas se especifican las temperaturas en las que suceden los cambios de fase (cambios de estructura cristalina), dependiendo de los materiales diluidos.
Los tratamientos térmicos han adquirido gran importancia en la industria en general, ya que con las constantes innovaciones se van requiriendo metales con mayores resistencias tanto al desgaste como a la tensión. Los principales tratamientos térmicos son:
Temple: Su finalidad es aumentar la dureza y la resistencia del acero. Para ello, se calienta el acero a una temperatura ligeramente más elevada que la crítica superior Ac (entre 900-950 °C) y se enfría luego más o menos rápidamente (según características de la pieza) en un medio como agua, aceite, etcétera.
Revenido: Sólo se aplica a aceros previamente templados, para disminuir ligeramente los efectos del temple, conservando parte de la dureza y aumentar la tenacidad. El revenido consigue disminuir la dureza y resistencia de los aceros templados, se eliminan las tensiones creadas en el temple y se mejora la tenacidad, dejando al acero con la dureza o resistencia deseada. Se distingue básicamente del temple en cuanto a temperatura máxima y velocidad de enfriamiento.
Recocido: Consiste básicamente en un calentamiento hasta la temperatura de austenización (800-925 °C) seguido de un enfriamiento lento. Con este tratamiento se logra aumentar la elasticidad, mientras que disminuye la dureza. También facilita el mecanizado de las piezas al homogeneizar la estructura, afinar el grano y ablandar el material, eliminando la acritud que produce el trabajo en frío y las tensiones internas.
Normalizado: Tiene por objetivo dejar un material en estado normal, es decir, ausencia de tensiones internas y con una distribución uniforme del carbono. Se suele emplear como tratamiento previo al temple y al revenido.

Cada proceso de tratamiento térmico consiste de los siguientes pasos individuales:
Calentamiento:
Eleva la temperatura de una pieza
Pre-calentamiento:
 Calentamiento seguido de un mantenimiento a una o más temperaturas (pre-calentamiento de múltiples etapas) por debajo de la temperatura máxima seleccionada. El objetivo del pre-calentamiento es reducir las tensiones de fisuras ocasionadas por tensiones térmicas.
Calentamiento superficial:
 Consiste en un calentamiento hasta que la zona superficial de la pieza obtiene una temperatura específica.
Calentamiento a Fondo:
 Calentamiento Superficial + igualación de la temperatura.
Mantenimiento:
 Consiste en mantener una cierta temperatura sobre toda la sección.
 Enfriamiento:
 Consiste en disminuir la temperatura de una pieza. Todo enfriamiento que sucede más rápidamente que aquel que se presenta al aire quieto, es denominado temple. (cuando se enfrían acros austenítica con buenas propiedades de tenacidad, el enfriamiento en aire también es denominado temple.)
El tiempo de exposición:
(Antiguamente llamado tiempo de inmersión, en caso del temple en baño de sales), p.ej. el período de tiempo transcurrido entre la introducción de la pieza en el horno y su retiro, comprende el tiempo de calentamiento a fondo y el tiempo de mantenimiento.

Limpieza de las piezas antes y después del tratamiento
Dependiendo del tipo de tratamiento térmico, medios de enfriamiento y calentamiento y del equipo de tratamiento térmico puede ser necesaria la limpieza de las piezas, particularmente antes del proceso y en algunas ocasiones después.
Antes del Tratamiento Térmico:
Solo es posible realizar una correcta inspección dimensional de las piezas si estas están perfectamente limpias. Las piezas que hayan sido mecanizadas, deben encontrarse libres de grasa, aceite y otras suciedades antes de ir al temple. Con esto se evita que estas substancias se quemen sobre las superficies mecanizadas, que se presenten reacciones químicas con las resistencias de los hornos eléctricos o que se den influencias indeseadas en la atmósfera del horno. En un buen número de tratamientos térmicos superficiales, es pre requisito que las piezas tengan una superficie perfectamente limpia para obtener resultados satisfactorios. Esto es válido también para la aplicación de recubrimientos de protección en el caso de tratamientos térmicos parciales. Para garantizar la seguridad durante la operación (el agua o residuos de sales con bajo punto de fusión sobre la superficie de la pieza pueden causar explosiones durante la inmersión en el medio de temple) y para evitar el riesgo de polución ambiental o la contaminación del medio de temple, deben evitarse las impurezas sobre la superficie de la piea. Al escoger un baño de sales debe considerarse la reacción de este baño con otros o con el medio de temple.
Después del tratamiento térmico:
La limpieza de las piezas después del tratamiento térmico es requerida principalmente cuando se trabaja con sales y así se evita cualquier corrosión sobre la superficie de las piezas. Este problema no ocurre en tratamientos térmicos al vacío, en gases inertes o en lechos fluidizados. El temple en aceite requiere también de una limpieza posterior. Para obtener protección contra el óxido, las piezas deben ser tratadas con una emulsión anti óxido después del lavado. Las operaciones de limpieza pueden ser ejecutadas manualmente pieza por pieza o mediante equipos de lavado automático.

MÉTODO PROCEDIMENTAL

Algoritmo



1.- inicio
2.- H;G;C : son enteros
3.-ESCRIBIR: "LOS VALORES SON"
4.-LEER: H; G; C
T  =  (H - G) / C
5.-Escribir: "EL RESULTADO ES"
6.-FIN


Diagrama de flujo









Resultado











REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:



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